Exigirse es llegar hasta el final. Y llegar hasta el final es no conformarse con lo intermedio o con el gérmen. Nunca estoy conforme. Pienso que tenemos la obligación de ser autocríticos y sospechar de cualquier indicio de complacencia en lo que uno hace, dice o piensa.
Hasta llega a paralizarme.
Aun así, cuando veo autocomplacencia me enorgullezco de estar entumecido.
(A pesar de la vanidad de este gesto)
Sé que cuando me mueva lo haré con conciencia y espero que sea hasta el final. Siendo sincero, arrancando con el rayo del ojo fulminante todas las capas superficiales de mi egocentrismo.
(Y mientras tanto puedo vivir con la promesa de esta posibilidad)
Y no importa porque todavía me atrevo a errar.
jueves, 3 de febrero de 2011
viernes, 28 de enero de 2011
El cuerpo
Cada vez que me tengo que dirigir a ella hace algo, siempre está haciendo algo. Escribiendo, mirando su correo, archivando... Me dice ¿si?, inquisitiva, con un deje de indiferencia. Y entonces es cuando me fijo bien. Es agradable, siempre amable, cortés, pero cuando habla conmigo y me señala los datos, los números y letras de nuestro trabajo común lo hace con el dedo corazón. Siempre señala con el dedo corázón distraidamente pero expresando contención. Cuando se rasca la cara, también con el dedo corazón. Es un segundo, es un momento mínimo, pero está ahí en cada gesto.
Luego él, hablando para todos, dice "todo va ir bien" pero cuando le piden su opinión repite lo mismo mientras cruza los brazos y se inclina ligeramente hacia atrás, sobre el respaldo de su silla, y también durante un segundo expresa hastío. Mantiene el mismo discurso, pero su cuerpo expresa algo bien diferente.
Con ellos, que nos escuchamos y nos oímos y compartimos todo el tiempo, pero cuando hablo en una sala apartada de descanso sé que están al lado escuchando, y que lo que diga será objeto de juicio. Duro o cínico. Sarcástico, por supuesto, a la manera cutre en que se suele ser sarcástico.
Sé que podría volverme loco viendo el mundo desde este punto de vista, y desde luego es más bien el conjunto lo que define la relación entre las personas. Pero ese momento mínimo, la microexpresión es más real para mí que una hora entera de charla. Y que el conjunto. Es para mí como el fondo, lo que de verdad hay. Esa expresión mínima y ciertos gestos es lo que define a la relación social como hipócrita, es lo que la falsea.
Luego él, hablando para todos, dice "todo va ir bien" pero cuando le piden su opinión repite lo mismo mientras cruza los brazos y se inclina ligeramente hacia atrás, sobre el respaldo de su silla, y también durante un segundo expresa hastío. Mantiene el mismo discurso, pero su cuerpo expresa algo bien diferente.
Con ellos, que nos escuchamos y nos oímos y compartimos todo el tiempo, pero cuando hablo en una sala apartada de descanso sé que están al lado escuchando, y que lo que diga será objeto de juicio. Duro o cínico. Sarcástico, por supuesto, a la manera cutre en que se suele ser sarcástico.
Sé que podría volverme loco viendo el mundo desde este punto de vista, y desde luego es más bien el conjunto lo que define la relación entre las personas. Pero ese momento mínimo, la microexpresión es más real para mí que una hora entera de charla. Y que el conjunto. Es para mí como el fondo, lo que de verdad hay. Esa expresión mínima y ciertos gestos es lo que define a la relación social como hipócrita, es lo que la falsea.
jueves, 27 de enero de 2011
Bilis
-¡No hagas eso!
-¿El qué?
-Convertir tus frustraciones en viles alusiones.
Es lo que hace la mayoría cuando dice ser sarcástico o estar ironizando. Yo le llamo ser pura bilis espumeante.
-¿El qué?
-Convertir tus frustraciones en viles alusiones.
Es lo que hace la mayoría cuando dice ser sarcástico o estar ironizando. Yo le llamo ser pura bilis espumeante.
miércoles, 5 de enero de 2011
Como ver una obra de Beckett
Vivir un drama ajeno por casualidad remueve. Ir por la calle y ver a alguien que sufre por algo que acaba de pasar de golpe, sin más, un accidente, una ruptura, una pelea. Esas cosas se quedan dentro sin quererlo durante un tiempo como pura imágen que tiene una fuerte carga emotiva. Que cae y se hunde entre el resto de los recuerdos como algo olvidado pero presente por el sentimiento que le hace sumergirse.
De madrugada suena un drama el piso de al lado. No me siento triste, estoy enfadado. porque son un coñazo. Gritan. Silban, dan por culo todo el tiempo y normalmente a horas en que no hay nadie despierto. No me iba a sentir triste ahora. Pero... oírlo, y no saber qué está pasando... remueve. Tantas frases que llegan a medias y a gritos, que sugieren pero no describen realmente la escena que tiene lugar al otro lado del papel. Y que resultan tan grotescas... gritos espeluznates y golpes, maltrato inverso?ella pegándole a él.... mucha agua corriente y sollozos.
Presenciar un drama sólo a través del óido, y sin nada más, y sobretodo cuando es tan exagerado, se queda en la consciencia y se aposenta allí, provocando una inquietante sensación de incomodidad cada vez que alguna de esas frases inconexas vuelven a la memoria.
De madrugada suena un drama el piso de al lado. No me siento triste, estoy enfadado. porque son un coñazo. Gritan. Silban, dan por culo todo el tiempo y normalmente a horas en que no hay nadie despierto. No me iba a sentir triste ahora. Pero... oírlo, y no saber qué está pasando... remueve. Tantas frases que llegan a medias y a gritos, que sugieren pero no describen realmente la escena que tiene lugar al otro lado del papel. Y que resultan tan grotescas... gritos espeluznates y golpes, maltrato inverso?ella pegándole a él.... mucha agua corriente y sollozos.
Presenciar un drama sólo a través del óido, y sin nada más, y sobretodo cuando es tan exagerado, se queda en la consciencia y se aposenta allí, provocando una inquietante sensación de incomodidad cada vez que alguna de esas frases inconexas vuelven a la memoria.
lunes, 3 de enero de 2011
El número
Predecible. Un saco articulado relleno de legumbres y puro seso flotante en la mollera. Por supuesto viscoso. Con su camino grabado en la superficie por varios raíles que señalan el recorrido. Varios porque quedan forjados el por dónde va y por dónde podría haber ido. No hay secretos. Nada que pueda salirse del guión. Y los pasos y los sobresaltos también forman parte de todo esto. Hasta el futuro (esa es la definición de predecible).
Es peor que ser un maniquí que recobra la vida de madrugada en medio de unos grandes almacenes. Que ser un espantapájaros. Un robot o una persona sin alma. No puede haber nada más triste que estar muerto para el asombro.
Es peor que ser un maniquí que recobra la vida de madrugada en medio de unos grandes almacenes. Que ser un espantapájaros. Un robot o una persona sin alma. No puede haber nada más triste que estar muerto para el asombro.
viernes, 15 de octubre de 2010
Hablando de cine
El visionado, el celuloide y la gran pantalla. Frases hechas de crítica de blog combinadas de la forma más pomposa posible. Internet tiene su propio lenguaje. Y esa idea en sí es igual de idiota que pensar que el futuro tiene su propia estética y que es la de envolvernos el cuerpo con papel de aluminio y llevar botas y guantes plateados.
miércoles, 18 de agosto de 2010
Deja mi alma tranquila
Debo tener un imán para los vendedores de religión.
De tener alma estoy seguro de que no sería algo tan etereo y superior que tendría que ir enseñando a las demás el buen camino. Ni tendría esa actitud... fingir inocencia, fingir no haber sido tocado por la realidad oscura o cruel y mirar con complacencia la mancha viscosa que el resto de los seres terrenales (y humanos) tenemos.
De tener alma estoy seguro de que no sería algo tan etereo y superior que tendría que ir enseñando a las demás el buen camino. Ni tendría esa actitud... fingir inocencia, fingir no haber sido tocado por la realidad oscura o cruel y mirar con complacencia la mancha viscosa que el resto de los seres terrenales (y humanos) tenemos.
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